Mediante este medio quiero contarles un poco como se está viviendo la presente situación.
El volcán hizo erupción el miércoles, y ese mismo día, un par de horas después, ya veíamos la nube de ceniza sobre la ciudad.
El jueves 23 fue un día bastante feo, muchísima ceniza en el aire y un fuerte olor a azufre.
La ceniza es como polvo, nada que ver con la piedra pómez que cayó en el 2011 producto del Puyehue.
No se acumuló prácticamente nada, me animaría a decir que en las zonas mas afectadas, no llega a 1cm (siempre hablando de Bariloche).
El viernes 24 fue un día hermoso. Los vientos dirigieron la pluma hacia otros destinos y nosotros disfrutamos de un día otoñal muy tranquilo.
Sin embargo, de eso se trata, de los vientos. Estaremos a merced de ellos un buen tiempo, cuando se le ocurra llevarse la ceniza, tendremos días despejados, mientras que cuando sople en nuestra dirección, la visibilidad se hará reducida y la gente tendrá que protegerse un poco mas.
Esperamos con ansias las lluvias, que aplaquen el polvo que hay en el ambiente (y de paso que aporte agua a la región, que está al borde del récord histórico de lagos bajos).
Cualquier consulta sobre la situación, pueden hacerla sin problema.